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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Escritorio


Escritorio

El grave problema de esa anárquica verdad
Es que todos estamos bajo un diferente mando
No debemos pues seguir buscando como liberarnos de ese yugo tan Espartaco
Para salir juntos a la calle y por esta tierra tan nuestra meter mano
No somos buenos gobernantes
La historia de mostrarlo se ha encargado
Y perseveramos como los tercos dioses
De hacer de ella nuestro asqueroso pantano
La madre tembló y no de frío
Mucho menos por calor
Tembló por que el pecho le duele
Es amargo dolor lo que sintió
Veamos pues a donde acudir en busca de dirección
A ese Gran Divino Viejo
A ese que le llamamos Señor
Que le recordamos siempre cuando un gas nos retuerce el cuello
Cuando no encontramos la salida de nuestro hueco
Pero no me voy a distraer
Como lo hacen los del gobierno
Si la magma temblase otra vez
No dejaré a mis hijos salir corriendo
De enseñarles me encargaré
De buscar dirección sabia
Gratuita
En el escritorio del Dios del cielo


Viento Serena


(Lala©2010)

lunes, 6 de diciembre de 2010

Refracto



Refracto

Hoy, he decidido desnudar el alma de mi luna
Vestirla con los fríos colores de mi amanecer
Aunque mi quimérica esencia esté por anochecer
Resumo la vida en la espuma que me alumbra
Descendiendo por las praderas de luces violetas
Mustias luciérnagas danzan en mi penumbra

Las gárgolas virginales se desvisten en la oscura catedral
Danzando alrededor del panteón de Neptuno
Este aromatizado por la mirada de Aríagelle aparenta estar

Esa musa de la enhiesta palabra
Ha hecho vestigios con sus pisadas
Envolviendo su cuerpo con las lilas olas
Levantó en el dios del océano
Unas pasiones con cruel desenfreno
Lo envolvió entre sus mantos empañados

La joven refractora se asomó al espejo de Aurora
Cuando el pobre inmortal de los mares
Se paseaba por las orillas de sus portales

Al posar sus ojos profundos cual piélago nocturno
En la refracción de aquel virginal cuerpo
Envuelto en cendales albos y oscuros
No pudo contener el encuentro con su ser
Hechizado ante la campesina nodriza
De bruces sucumbió en muerte de placer

Musa de las gaviotas en el cabello anidadas
Estas jugando entre las olas a ser la madre de las algas
Coqueteas con el sueño de ser la reina entre las perlas
Cuidadosa camina entre el mangle y el salitre
No vaya a ser que en Pegaso te convierta la celosa Anfitrite

Anda sigilosa entre la efervescencia de las crestas
Medusa alarida en la guarida de la vertiente desértica
Ha visto en el espejo del recuerdo la refracción de tu cuerpo
Acaricia la idea de tornarte en efigie de sal y piedra
Reclama que le has robado la candidez de sus versos
En cambio le has dejado unas coplas sin adverbios
Envidia la perpendicularidad de tus líneas siniestras
Quiere arrancar de tus matrices las rimas con que cincelas

¡Ay musa, mi musa sensual y traviesa
No bien has regresado
Y un estruendo en el Olimpo has causado!
Poseidón es solo un refracto
Un dios envuelto y casi muerto
Entre los velos de tu empaño




Viento Serena



(Lala©2010)

domingo, 5 de diciembre de 2010

Sepulcro

Sepulcro

Seré pues capaz de lapidar
Capaz de guillotinar
Tal cual verdugo inquisitivo
Cuando crea que mi verdad
Es mas verdadera que la real

Seré inclemente con la clemencia
Inmisericorde con la justicia
Vendaré mis ojos a la injusticia
Mientras el llanto por el abandono
Tortura, tritura y asesina

Me convertiré en juez sin juzgado
En abogado sin estrado
En la conciencia muda y ciega
De la inconciencia muerta

¿Quien entonces me creo
Para pasar algún juicio
Dictar sentencia
Sin conocer las coincidencias?
Nadie, nada, ningún
Eso soy

Soy solo un sepulcro
Donde yacen unos huesos
Huesos corroídos por gusanos
Huesos putrefactos
Por los rumores del pasado

Un sepulcro donde descansa
Un cuerpo plagado en llagas
Subterfugios del desecho
Que a la vez se desplazan
Entre las columnas del infierno

Sepulcro sucio
Enajenado y muerto
Uno que ha sido escondite
De los dolores de mi vida

Mas eso prefiero
Ser uno de esos
Ha estar blanqueada por fuera
Y llevar lombrices en mi barriga

Prefiero ser señalada
Lapidada, humillada
Ser despedazada
Latigada, desmembrada
A ser una hipócrita bendita

Ser una Magdalena redimida
Una Rahab, prostituta escogida
Una Ruth, sumisa y sometida
Una Betsabe, adultera pero bendecida
Ser una mujer genuina y sincera
Que a su Dios le ofrenda toda su vida

Hoy
De frente a los fariseos
Esos que tiran piedras al cielo
Sabiendo que es de cristal su techo
Les miro a los ojos
Con amor, dolor
Pero sin miedo
¿Quien es el justo?
¿Quien el benigno?
¿Quien el misericorde?
¿Quien el bendito?

Pestilentes son sus costumbres
Esas que atropellan sin pensar
Hasta la sangre de sus propios hijos
Creyendose mas fuertes que Goliat
Mas ungidos que el Ungido
Aparentando por aparentar
Queriendo esconder
Sus mas inmundos desperdicios

Heme aquí
Nuevamente desnuda ante el festín
Cual la adultera entrampada
Pues solo a ella enjuiciaron sin pensar
Que para adulterar a un hombre necesitaba
Pero al cobarde liberaron sin razón ni condición
Para probar el control de mi Señor

Ante ustedes
Las piedras están
Todos observan
Desean verme lapidar
Pero el mismo Rabino de aquel tropiezo
Se encuentra ante mi
Mi cubre el cuerpo con su perdón
Mis pieles limpia con su amor
Mi alma redime sin condición

No profiere palabra alguna
Pues todos conocen la cuestión
Será mejor que lo ponderen
Seria muy buena la opción
Pues el Maestro se ha sentado
Como único Juez y Señor

Sepulcros blanqueados
Fariseos hipnotizados
Saduceos idiotizados
Espías computarizados
Todos son uno mismo
Una zarta de hipócritas consumidos
Que dicen ser sabios
Pero son solo
Pirañas del averno
Los dedos del enemigo
Pues gustan de señalar
Ignorando el sucio de su ombligo

Desconocen la verdad real
La que nos hace libres al adorar
Conocen solo de oído
Pues Su rostro nunca han visto
Pueden recitar los versos
Como lo hace el enemigo
Pero no se han sumergido nunca
En el amor, perdón y olvido

Triste, cabizbaja, apesadumbrada
En pedacitos esta mi alma
Duele el saber que aun
Cuando en la cruz por mi murió
Mis hermanos de carne y sangre
se levanten
Para subestimar mi redención
Tomando el trono que no corresponde
Pues le pertenece al Rey de los dioses

Mas una cosa tengo muy presente
Al que mucho se le perdona
Ama mucho y no conoce de rencores
Y yo como a ella
La Magdalena
Mucho me ha perdonado
El Príncipe de los albores
Por lo que finiquito versando
Yo ustedes los amo
Sepulcros blanqueados
No importandome los rumores



(Lala©2010)