Mostrando entradas con la etiqueta Indignacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Indignacion. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de febrero de 2011

A mi no me canten odas


Sin métrica, sin rima


No tengo que definirme
En términos de tiempo o destiempo
Ni mucho menos despilfarrarme
Sobre las matrices de mis versos
Tampoco necesito separar mis pieles
Para desnudar mi poesía en el viento
Menos aun rendir con sabia hipocresía
A algún utópico mártir desechada pleitesía

De envergadura es lo que ocurre en los lares de este averno
Falsas verdades enmascaradas con palabras biseladas
Costumbres rastreras son las que destilan de las grises páginas
Cúmulo de orgullos enfrían este infierno taciturno

Desvirtuado hemos de las rimas los objetivos de los concertos
Dando apariencia de prismas a los fantasmas del destierro
Altares hemos forjado a los dioses inconversos
Alimentando el bestialismo de los egos con las nostalgias de nuestros versos

¿Qué es poesía?
¿Que es la vida?
Definamos las mismas
A merced de la verdad fantástica
De la ironía sin tranvía

Vestimos la desnudez del cuerpo
Por falso pudor insincero
Por temor al que dirá el mudo universo
Flagelando las tiernas miradas de las calandrias
Con espejismos agonizantes del oscuro hueco del invierno

Siento tristeza de la tragedia que envuelven los poetastros del momento
Pues andan en busca de gloria y vanagloria
Haciendo alardes escondidos
Tras sus adverbios maestros y siniestros
Se nos olvida los motivos sinceros de escribir nuestras quiméricas rimas
Crear belleza sobre la espuma de la nada
Realzando las musas desnudas
Las cuestiones francas de la vida

A mi no me canten odas
No me levanten coplas
Ni me pinten versos en los dedos
Olvídense de mi vista
Escribo pues es la esencia de mis días
Sólo seré lo que seré hasta ahora
Una simple rapsoda inconclusa
Escondida entre sus sonetos, décimas y cuartillas
Pues prefiero extraviarme entre las olas
A ser difuminada tras el orgullo del decreto
O impregnada entre las paredes sucias
De la cárcel agónica del egótico ego



Viento Serena
(Lala©2011)

domingo, 16 de enero de 2011

Coexistimos entre las corrientes maléficas Con temblor de andar en sigilo Por las veredas de esta isla desértica




Asesinos en serie


Si tan sólo pudiera despertar
Para volver a perderme en las calles de mi ciudad
Si tan solo pudiese recrear momentos
En los que el futuro del pasado no era incierto
Leo los periódicos y de angustia perezco
Siento un cumulo de dolor
Cuando en mi islita despierto
Descubriendo lo descubierto
Que no vale un centavo
Este maldito gobierno

Estamos envueltos en un velo de desasosiego
Viviendo tras las viejas y mohosas rejas
Sin haber sido hallados culpables de esta inmunda inconsistencia
Adheridos a una corrupta materia homicida
Que nauseabundamente nos cautiva los ideales optimistas
Desterrando las entrañas con futuro y vida
Hacia un averno de patrañas oxidadas
Que nos desgarran la valentía

No puedo leer ni in epitafio más
Plagado de amargo selenio
Naufragando las azotadas mujeres
Contra las paredes del cobarde concreto
Inventando posiciones indecentes
Con nuestros niños, infantes y adolescentes
Mientras a los ancestros olvidamos
Los escondemos en el hueco del desprecio

Coexistimos entre las corrientes maléficas
Con temblor de andar en sigilo
Por las veredas de esta isla desértica
Pensando que de cualquier esquina oscura
Aparezca el dueño del narcotizante punto de infiernos
Exigiendo un hurtado e irónico respeto
Saqueando nuestras bolsas
Cual vil y martirizante usurero

Son muchos los asesinatos
Que han pintado de mortal rojo
Los pocos minutos del contrato ya firmado
Acumulando más anhelos de cruenta guerra
Ultrajando una vez más nuestra escondida conciencia
Atropellos, abusos de poder, maltrato
Suicidios, violaciones, huelgas
Robos, usurpaciones, enfermedades
Parece el fondo de la Pandora inconversa

Esto es un grito desde el centro de mi médula
Pues no me cansaré de enunciar los reperperos de inconsciencia
No puedo responsabilizar a una comunidad enferma y casi muerta
Que no conoce de valores
Han castrado su inocencia
Le han robado la imagen patria
Vistiendo su autoestima de ramera
Han desfigurado sus ideales
Rompiendo sus mentes con mentiras perfectas
Mientras los poderosos minotauros
Hacen en el Olimpo su nido de culebras

Anhelo que en una mañana cercana
Cualquiera, la que sea
Asomarme a la ventana
Sin tener miedo a ser lapidada
No es temor por la crueldad rampante en mi borincana tierra
Es porque se que en mi cantar
No me trago de los gobernantes el estiércol
Les miro de frente escupiendo sus caras descubiertas
Los declaro culpables del asesinato en serie de la materia borinqueña

Nuestra sociedad está enferma
Acorralada
Tiene la conciencia nublada
Cauterizada su esencia
No puedo entonces hacerla responsable
De la debacle existente en la campiña nuestra
Es cierto que debiera levantarse pero digo
¿Contra quién o quiénes pelear
Sin que le explote una granada en la frente?

Cuando esta Patria mía, tuya
Nuestra
Recupere su valor, autoestima, moral y valores
Por medio de una revolución
No necesariamente una revolución usando la antagónica fuerza
Y corte con las ataduras que le mantienen las mentes cautivas
Entonces podríamos exigirle una reacción justa
Podríamos hacerlos responsables
De lo que ocurriese bajo nuestras columnas
Mientras, nosotros los atrevidos locos boquiflojos
Que no le tememos a los "gigantes del Parnaso"
Seguiremos denunciando los atropellos fatuos
Maquinaciones maquiavélicas
Y la malas decisiones tuertas
De los narcómanos y gobernarios estrafalarios
Que nos continúan aplastando
Asesinando, ultrajando
Vituperando
Nuestras raíces y esperanzas
Descuartizando




Viento Serena

(Lala©2011)