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viernes, 28 de enero de 2011

Perla siempre llega


Preámbulo

Hoy ando con los aretes de plata puestos
Los ojos maquillá'os de oscuro negro
Como el sereno invierno
Los rizos los traigo descompuestos
Las castañuelas azuzan el fuego de mi cuerpo

Esta noche
Es noche de ronda
Noche de agua ardiente, hoguera y coplas
Bailaré descalza alrededor y sobre las mesas
Llevaré mi puñal de perlas amarra'o en la cadera derecha

No le temo a nada
A nadie
Por amor soy capaz
De abrir un surco en la piel de mis piedades
Pa' sangrar las nostalgias
Pa' olvidar los recuerdos de los muertos
Y comenzar a alzar vuelo
Como las gaviotas en su intento


Viento Serena

(Lala©2011)

jueves, 30 de diciembre de 2010

Rosario de Perla


Rosario de Perla

Con el puñal en la mano
Con el corazón hecho pedazos
Perla frente al párroco
Se atraviesa
Semidesnuda e indiscreta le viene a reclamar

Ha recorrido largo tramo
Le ha dado tiempo
Para hilvanar sus latigazos
Esos que sabe muy bien propiciar
Con tan solo usar sus labios

En la puerta grande de la catedral
Ya la gitana semidesnuda está
Lleva en su mente una esperanza
Y en su conciencia
Una desnuda nostalgia

Que noche la de anoche
Frente a la hoguera
De la comarca
Cuando el padrecito se encendió con ella
Cuando el hombre en sus quimeras se dejó conjurar

Bailaron como dos fieras
El joven y sagrado hombre
Se entregó a las caderas en la carreta
Y ella
Conjuró en la piel de Genaro
Que no sería la única noche
Pero si la primera

De frente al fin
Los dos fulanos
Genaro sintió en el pecho
Un fuerte golpazo
Miro al cielo
Se persignó junto al averno
Parecía una aparición etérea
Su cuerpo de hombre estaba respondiendo frente a Perla

Había comenzado la misa
Y la bastardilla
Se sentó en la de al frente banquilla
Abriendo como ofrenda sus dos rodillas
Dejó que el curita con su vista
Le recorriera la guarida

El canónigo se encomendó a todos sus santos
Por no dejar alguno
Hasta nombres añadió a la eclesiástica lista
Sin pudor o susto alguno

La hechicera había dejado verse
De su pecho hasta la conciencia
Y los maridos presentes
Por mirar al frente
Como su costumbre era
Recibieron pellizcones
Y fuertes reprimendas

La misa no fluyó con gracia
Terminó a empujones
No hubo consistencias
Las monjas corrieron a sus salones
Se les caía la cara de vergüenza
Ocultaron su inocencia
Se negaron a ser cómplices
De esa inmunda y mundanal indecencia

Afuera los cotillas
Hacían abriles con sus lengüillas
Hablaban y desaforaban
De la pareja
Hasta lo que no sabían
Inventando así
Nuevas algarabías

Adentro
Justo frente a la catedral
A la derecha del viejo convento
Estaba el joven parroquial
Temblando cual párvulo
Frente a la gitana de sus encantos

Esta lo observaba en sigilo
Cual loba rapaz a su presa
Lentamente se le acercó
Al hombre le acrecentó la entrepierna
Podía sentir el aroma de la piel de la morena
Percibir los humedales que soplaban como brisa fresca

Fue cuando entonces la pícara
Y cruel quimera
Agarró con fuerza la sotana
Y con la diestra
De él la siniestra
Llevándolo con ternura a la sacristía
Pues despedirse apropiadamente quería
En el interior de la pequeña escolanía
La perversa gitanilla
Hizo agostos con sus risas
Le besó al padre desde el pelo
Hasta la barbilla
Recorrió el cuerpo entero
No se olvidó de la sombra de su hombría

Este entre suspiros, sudor y gemidos
Al cielo se encomendó desde el suelo
No abrió los ojos ni un solo momento
Tenía temor de encontrarse en el infierno
Cuando la mujer terminó de consumirlo hasta el desenfreno
Vistió con premura su verde falda
Puso por encima la blusilla oscura
Arrancó su collar del cuello
Cayeron de bruces las perlas
Haciendo presagio eterno
De las lágrimas que serían en el rostro del Padre Genaro
Desde ese día y para siempre
Una eterna quimera

El santo hombre del pecado
No podía con el peso de su conciencia
Le rogó a la gitana pecadora
No le abandonara en la tristeza
Pero la muy cruenta pero bella hechicera
De una carcajada irónica
Le devolvió al hombre la matriz de la sabiduría ciega

“Mire mi gayi sagrao
Usted no me ha entendio el jondo canto
Que esta gitana ramera morena
Solo a venio a encontrarlo
Pues tenía calor en la entrepierna
Uste se le debe a to’ sus santos
Yo me le debo a la madre tierra
Sólo vine a regalarle un rato
Vine a que estrenara su hombría
En estas mis malditas tierras
Quédese aquí tranquilito
Tómese un tilo fresquecito
No le cuente a nadie lo que aquí ha sucedido
Después de todo
Es un chisme escondio
Yo me voy ya
Los gitanos esperan por mí en el sembradío
Mi hombre tiene que estar
Mucho más que enfureció
Una cosa le dejo como regalo mío
Son esas perlas que el suelo están
Haga un rosario bello
Bendígalas
Y rece por mi alma con ellas
Hago además en sangre gitana una promesa
Cada vez que pase por esta comarca
Le abriré la puerta de mi carreta”

Diciendo estas últimas palabras
Salió corriendo por la ventana
El cura se puso la sotana
Recogió una a una
Sin faltar alguna
Todas y cada una de las perlas
Escribió en su calendario la fecha
Para comenzar a contar los días
Esos que le faltan todavía
Para entrar de nuevo
En esa maldita carreta


Viento Serena
(Lala©2010)

domingo, 5 de diciembre de 2010

Una misma alma

Una misma alma

Por las veredas de la campiña
El valiente hombre caminaba
De su mano la guitarra
En su mochila un negro riso

Sus ideas las callaba
En sus versos las plasmaba
Le cantaba a su nostalgia
Perfumándola a distancia

Tiene el alma acongojada
Muchas arrugas en su vida
Es que tan intensa su verdad
Que esta, le corta la vista

No conoce bien su piso
Es un hombre inmenso
También un dulce niño
Su sueño lo tiene al descubierto
Es su presente y delirio

Por otro lado…

Río abajo va la idílica dama
Cansada y desconsolada
Contando lágrimas de perla
Con su alma desgarrada
Perdida y desamada

Anda descalza por las piedras
Un tatuaje negro en su espalda
No conoce sus misterios
Muere por ser bien amada
Por un alma que le devuelva los sentidos
Y le recuerde que es eterna

Su cuerpo esta supurando angustias
Su mente vive en la penumbra
Siente un vacío insistente
Que le apuñala y saca los versos de su vientre

Entonces…

En un paraje solitario
Rodeado de girasoles y claveles
Las dos almas se reconocen
Rompiendo el tiempo en mil colores

El trovador solitario se sienta bajo un árbol
Mira a la nostálgica dama
Extendiéndole su mano
Esta sin titubear se acerca serena
Sentándose junto a él
Recostándolo en sus piernas

Sus silencios hablan mucho
Ella se los besa y roba
El sonríe y sonroja
La mira de nuevo y la besa

Saca de la mochila el riso
Ella se levanta la melena
Descubriendo un hueco en su nuca
El coloca el riso en las ondas
Descubriendo que ella es su musa

Lunas había soñado con ella
Añoraba su cálida presencia
Maquinaciones del tiempo imperfecto
Pasados y presentes al descubierto

“Tranquilo, trovero de mis silencios
Este amor es para nosotros descubierto
Caminemos juntos por las praderas
Esperando que el alba nos amanezca”

“Tranquilo, delirio de mis tormentos
Este dolor que sientes hoy
Es efímero, pasajero
Aquí estoy, no me muevo
Que mi SIEMPRE es SIEMPRE
Y mi HOY es HOY”

“Quítate los zapatos
Descansa en mi vientre
Agarra mi mano fuerte
Eres tú, mi futuro
Yo soy, tu presente.”

El trovador del silencio
Agarro su guitarra
Y acostado en su falda
A esta con amor cantaba
Nuevas letras coloreadas
Una sola canción
Ellos son una misma alma






(Lala©2010)

Rivalidad entre una diosa y una gitana

Alcyone y Perla, la gitana



Lluvia tóxica y cósmica

Borbotoneante liquidez de las atmosféricas aguas

Sales aromáticas acarician mi ombligo

Avivando los balcones mustios

De mi olvidado amor arraigado



Flotando en una nube frágil de olas

Alcyone desciende con su dulce elixir de feromonas rojas

Alterando los pulmones de los felinos recalcitrantes

Ojos foráneos apuñalan su garganta

Metaforizando las garras que hacen nudos

En la cintura de la nostálgica diosa

Amarrando a su piel suave y tersa

Unos dedos que le aman pero le deliciosamente le queman



Acorazonado vientre viperino

Repleto de ciegas luciérnagas

Que braman cual ciervos en busca de agua

E n el noctambulo desierto

Gárgolas jadeantes hipnotizadas

Alucinadas por las feromonas enrojadas de Alcyone

Entonan un gregoriano que hace eco

Retumbando en las tumbas de Espartaco

Rasgando los velos que separan

Las constelaciones del universo



Sentada sobre una estela de plata

Perla puñal de esmeralda en mano

Por la nostálgica diosa esperaba

Los tropiezos cúbicos de sus destiempos

Desesperaban las ansias de la perversa gitana



Abrió un hueco en la palma izquierda

Sangrando sus hechizos y aromas de

Azúcar, miel y canela negra

Mirada de truenos y oscuros estruendos

Su alma enfurecida hasta la locura

Quería enfrentarse ante las pasiones fugaces

De la diosa y sus criaturas hombrunas



Sabía sin conocerla sabiéndola

Que Alcyone había puesto un precio

Por las manos de su amado poeta

Ella, cual perfecta gitana ajena

Había echado suerte en sus cartas

Había entrampado sus letras

Despojó de mil entuertos las gavetas de su carreta

Soltose su nocturna melena

Liberando los rizos de la tortura

Perfumó en gardenias sus pies

Avivó con vivo carbón su enlutada hoguera



Ahí, frente a frente

Mujer contra diosa

Diosa enraizada a la matriz de la mujer

Dispuestas al más cruento duelo

Por los dedos del poeta

Decidieron escucharse una a la otra

Dando oportunidad a lo sinceros versos

Fundiéndose en una por las líneas de su poema



Perla, reconociendo la supremacía de la nostalgia

Besó la fragancia que expedía su bata

Pidiéndole que comenzara a cantar sus palabras sagradas

Tejiendo sus conjuros con sus aromáticas gracias



Alcyone…

Desnudó su alma

Desgarró su bata

Se cubrió con las hojas de parra

Contó a la mortal sus angustias oscuras

Lloró lágrimas de rubíes

Al recordarse de su fugaz encuentro

Bañabase en el Delta,

Justo en la cuenca roja

El poeta se acercó sin mirarla

Estaba absorto

Flotaba en las sentencias de sus letras

Los suspiros de la mortal diosa naufragó

Aspirándola de continuo

Con un rayo de platino

En su pecho se escondió



Dejó su aroma impregnado en el alma

Sus feromonas le obsequiaron sin pudor

Al mezclarse unas con otras

Fresco olor a maderas y algas de mar

El mortal hombre desde ese encuentro

De su cuerpo de fuego exudó



Llanto de desgarramiento

Dolor profundo

Oscuro dolor de amor

Alcyone sus pulmones lloraba

Amaba y amaba

De amor se embriagaba en opio

Buscaba aplacar el odio del dolor de la pasión



La gitana…

Por unos instantes sintió compasión

Se levanto de la estela plateada

Un pañuelo con olor a violetas le ofreció

Enjugó las de Alcyone lágrimas

Entrenzó su cabellera endiosada

En la etérea frente un ósculo moro plasmó



Perla la invitó a la carreta

El collar a Alcyone, de perlas entregó

Le mostro el primer verso que le escribió

Le mostro el tatuaje de ensueños

Hasta un rizo en sangre le obsequió



A Alcyone la estrategia de la mortal le confundió

Segura estaba que en su amabilidad

Algo la hechicera bella tramaba

Aun así aceptó las ofrendas todas

Hasta vino de cerezas con la gitana fermentó



La tarde caía

El sol se acostaba

La luna danzaba

Las estrellan cantaban



Los gitanos encendieron la rueda

Cante jondo por todos lados se escuchaban

Era el tropiezo perfecto para el plan

Maléfico plan de la siniestra

La diosa alucinaba con los fogosos bailes

Y trucos del misterio de los moros



Sable en mano la gitana danzaba

Vestía de negro rojizo

Una perla negra pendía de su largo cuello

De sus caderas ocultas sacó unos polvos del destierro

Los sopló al viento

Conjugando unos versos enmudecidos y ciegos

Todo se paralizó a su alrededor

El fuego avivó en descontrol

Se acercó a su rival diosa

Con el sable al inmortal pecho señalaba



Su corazón palpitaba

Sus manos precisas

Temblaban como la brisa

Sus lumbreras se ahumaban

Una corriente eléctrica

Por su espalda tropezaba

No, no pudo

Sus vísceras la traicionaban

Decidio entonces a la diosa

De su hechizo liberarla



Nostalgia, Mi Nostalgia anhelada

Despertó del sueño oscuro

Entendió las intenciones del maldito conjuro

Sabía como ninguna otra

Madre de los dioses del amor olvidado Al contrario de la mortal

Decidió a la rival la vida perdonar

Antes de marcharse a su bóveda celestial

Unas palabras dispuso cantar



“Perla… Gitana bendita y ajena

Eres mujer muy bella

Muy bella mujer

Eres amante perpetua

No tengas miedo de mí

El me lleva en sus adentros

Cuando estés en sus manos

Solo siente el olor de su pecho

Madera fina

Es el olor de mis espinas

Lástima me das tú

Mujer maldita por mi vida

Solo existirás en los versos

En sus versos como la de los dioses homicida”



“Ay gitanilla triste y centrífuga

Quisiste quitarle a esta nostalgia la vida

Nunca pasarás de ser para el

Solo un sueno en sus misterios

Yo sin embargo

Con mi nostalgia y enrojadas feromonas

Lo embriago, lo poseo

Y como diosa inmortal

Eternamente lo inmortalizo y amo”



Fueron las últimas palabras sentenciadas

Por mi Nostalgia anhelada a la gitana

Se devolvió a la ola de nubes

Con una sonrisa pecadora

Centellas, estruendos y relámpagos

Circundaron de Perla la carreta

El sable en el suelo observaba quimérica

Sus entrañas retorcían la conciencia de la moral cautiva

Ríos inundaron la faz de la esclava de las letras

Con un canto jondo del pecho

A su alma en pena consoloba





Viento Serena









(Lala©2010)

Perla esta de vuelta

Sentada al borde de la cama

Justo al frente de la ventana

La preciosa muchacha

Sus bellas trenzas peinaba


Sus manos parecían de lino

Los ojos oscuros como su instinto

Piel blanca, casi nevada

Rojos como escarlata son sus labios

Boca de dama enamorada


Volaba entre las nubes

Aprisionada estaba su alma

El hastío la había entumecido

La rutina de su perfecta vida

Robaba la alegría de sus latidos


Buscaba la correcta manera

De vivir alguna aventura

No encontraba alguna

Ninguna

No existe maneras correctas

Para vivir una diablura


Piano, opera, teatro

Ballet, pintura, te

Cenas, almuerzos

Desfiles y bailes

En su pecho revienta un por que


Lentamente

Cabizbaja

Va descendiendo por la escala

En la sala la esperaba

Un caballero de conciencia


De repente

En la lejanía cercana

Se escucha un canto color esperanza

Aromas a especias y olibano

Un fuego se enciende en los jacintos

El estruendo de las carretas

Las tramposas carcajadas certeras

Y un silbido sin igual

El silbido de ella...


Ya en la sala

La bella Susana tomaba una copa de jerez

Los demás no se percataban de su idílica existencia

La música se acercaba y aceleraba

Las carretas ya hacían su entrada a la comarca

El rito de acomodar las carpas apenas comenzaba

En solo dos horas

La hoguera estaría ardiendo en ceremonia


Un sudor frío y cristalino

Golpeo de la blanca ninfa el ombligo

Sus pies sintieron la premura

Sus caderas se encendieron en anchura

Salió al balcón

Desde donde a lo lejos los avisto

Eran ellos

Abril primero

Los gitanos la comarca invadieron


Esa noche noctambula la Susana

Pesadillas de insomnio

Recorrieron su caverna

Mientras sonaban las guitarras, castañuelas y tambores en la jarana

No durmió

Sonó el tambor

Despertó


Alba...


Salió de la casa blanca

Vestida de seda francesa

Sandalias planas

Color cereza

En la cabeza un sombrero

Adornado con violetas

Solo un pensamiento

Sus ojos le queman

No entraría al convento

Pasaría de el

Escribiría de esto un cuento


A orillas de la senda siniestra

En el riachuelo sereno y vivo

Desnuda refrescaba su cuerpo ella

Prohibida y ajena

Perla

Alucino los ojos de la virgen bella

Cuando se percato de su dulce presencia

Le sonrió tiernamente

Vistió sus ropas calientes

Le lanzó un beso

Que cayo en su frente


"Ay mi damita bella

Que hace usted sola en estas fronteras

No se ha percatado

Que esos villanos han llegado?"

Sonrió nuevamente

La gitana perversa

Acto seguido

Puso una flor en su melena


Tartamudeo la joven mujer

No supo que contestar

Mucho menos como actuar

Sin embargo ella

Entendió el vacío de su mirada

Le extendió su diestra mano

La llevo a las carretas de sus camaradas


Ya en el campamento

Ambas mujeres hablaban a sus anchas

Mientras las viejas ron caliente

En sus copas echaban

Susana se soltó las trenzas

Dejando caer una madeja de rizos

Sobre su espalda aun cubierta

Fue entonces cuando a Perla

Se encendió en su demencia


Aventura buscaba Susana

Perla a Susana

Aventura le ofrendaba

La tomo nuevamente de la diestra

Casi a empellones la llevo a su carreta

Le quito el traje de princesa muerta

La vistió con sus faldas

Blusas y collares perlas

Pinto en sus ojos una raya negra

Haciendo que sus noches

Brillaran etéreas

Amarró un nudo en su melena

Dejando su espalda desnuda ante las hienas


Le enseño a moverse descalza entre las piedras

A usar las castañuelas

A bailar encima de la hoguera

Vertió una fragancia bruja en sus senos

Le entregó un puñal

El que amarro a sus muslos de hierro

Ya estaba lista

Susana estaba preparada para la rueda


Al salir de la carreta

Los gitanos perdieron la inocencia

Dos mujeres se acercaban

Flotando en el viento de sus barbas

Una morena como la pimienta

La otra

La otra blanca como la niebla

Pero las dos eran la misma ventisca

El mismo aire con sabor a problemas


Bailaron toda la noche

Susana había perdido los reproches

Se había enfrascado entre loas y pasiones

Se olvidaba por completo de sus ancestrales cortes


Perla la observaba extasiada

Compasión le había nacido

Por la frágil y débil muchacha

Le había prohibido

A sus amantes cautivos

Acercarsele a la ninfa

Ni tan siquiera a un cantio

La protegió de todos ellos

Hasta del jefe de los silbidos


Dejo que se divirtiera

Le azuzo el fuego de su caldera

La subió encima de la gran mesa

Rompió su falda

Dejo ver de ella

Sus blancas caderas


Bailó, bailó, bailó


El sol las madrugó

La gitanilla blanca despertó de su inconsciencia

Se asustó mucho cuando encontró su cuerpo desnudo en la caseta de Perla

Vistió rápido sus sobrias ropas

Beso la frente de la perversa

Dejando en su gaveta

Una diadema de esmeraldas

Que llevaba en su cartera

Al vuelo de los pájaros mañaneros

A su presente pretérito

Cabizbaja y muy satisfecha

De su aventura gitana

A su ordenada existencia volvió


Al abrir sus lumbreras

Perla se percato del destierro de la desilusión

Pero al abrir su gaveta

La hermosa diadema encontró

La misma que desde entonces en sus tropiezos

Hasta el sol de hoy

Perla para siempre con ella

Su rizada y nocturna melena adornó


Lala 2010

Aristarco se enreda con Perla

Mojame los labios con una de tus lluvias invasibas,

Bailame un tango en los huesos,

Cruza mi desierto empedernido hasta llegar a la torre que le da horizonte a mis ventanas...

Bebe del oasis canelizado que tu imaginación a construido sobremos sequedades hasta saciarte de mi si es que tus adentros encuentran algún fondo... Ven,

aquí sobre tu alfombra Perla engreída gitana encantada...

Y acaba de robarle a mi cuello su balance...



Pues mi gayi divino...

Aquí frente a ti me rasgo el vestido

No solo bailare en tus huesos el tango

No solo me trepare en mi alfombra a beber de tus carnes

Mojare tu boca con mis sabores a manjares

Abriré un camino escarlata entre mis piernas

Para que sin pensarlo dos veces

Mis caderas poseas

Gayi de mis amores míos!

Traigo los pies desnudos

Perfumados con pacholi y canela

Subete a mi carreta sin miedo

Agarrame por el pelo

Estrangula mis piernas

Hazme volar por las nubes violetas



Aquí esta mi copa diamantina sedienta

Colocada en bandeja de cristal humedecido con el aliento de los suenios que se han encarnado sobre mi mano y la escaramusa revuelta en el comienzo de tus piernas...

Sacia este hueco con la saliva de tus sabores morenos

Ata mi alma con tus rizos delirantes

Grita en la azotea de mis ojos los colores embriagantes de la ceiba

Y destruye el hambre de tus senos con el filo de mis dientes

Esta es tu boca, tu sandalia...

Camina sobre mi lengua hasta que caigas sentada sobre ella...



Es que esa rica perversión tuya

Confunde las raíces de esta gitana morena

Mi arena se derrite sobre la piel de tu ceiba

Mis labios se deshacen entre el vaivén de tus piernas

Ven sin dudas y enciende mi hoguera

Estas manos se enrredaran en tu pecho y se enlazaran con tu barba

Abre surcos con tus dientes

Mientras con tu filosa lengua

Sacia las hambres de mis cavernas

Esta bruja hechicera se desnuda ante ti sin vergüenza y con premura

¡Esta gitana quiere sentir tu hombría en su espesura!

Atame gayi de mis sueños

¡Atame a tu vida por los pies de mis vientos!



Son las marcas bermellones de tus labios

Joyas inmaculadas sobre la costa dorada de mi cuello...

La ceiba crece en el terruño escondido de tu vientre...

Soy,

Cual aventurero que busca la bebida de los dioses entre los ríos y montes de tu presencia

Gayi que sin carreta ni bestia domina las distancias de tus labios

Fatiga no me acoge entre las aguas encendidas que me sirve aquella que solo a mi me da la cara...

Dije bailemos,

Pero el movimiento intruisivo de tus orillas adornadas en púrpura y carmesí exigen que desnude mi espada y te bese con el filo de la unción de mis ganas de agarraste por la piel de tus vértebras

Y basilante escuchaste cantar al son de las mordidas en tu cintura...



Bailemos entonces encima de esta mesa

Que todos los gitanos vayan consumiendo sus proezas

Esa espada que desenfundas la besare hasta quedar extasiada

Y en tus brazos desenfrenar esta pasión que traigo en mis pieles enclaustrada

Un torrente de sangre Mora corre por mis venas

Sangre que junto a la tuya pura

Desencadena mis tinieblas

Siento vértigo desmembrar mis caderas

Cuando tu ceiba se enraíza en mis praderas

Eres quien desatas mis quimeras cuando tus pasos siento en mis fronteras

Quien me elevas al cielo y me hundes en tu infierno

Cuando apuñalas las células de mi medula

Toma mi puñal de acero y abre mi mano derecha

Hazme sangrar la vida sobre tus cosechas



Y yo,

Yo beberé de este elixir concéntrico aromatizado por las partes mas delicadas de tu divina femenidad

Me asiré de la bendita locura de tus piernas

Y vestiré mi hombría de sombras de lavanda mojada...

Desvestiré tus pies para besarles,

Desnudare tu ombligo para confiarle mis secretos,

Adornare tu espalda con el pentagrama enamorado de mis dedos

Y del triángulo silencioso de tu quijada me haré una corona en cada parte que detengas tu sentido del gusto y los versos del olfato...

Y serás mi tatuaje viviente

La primera perla perpetuada en mi garganta

Pacto de sangre

El sol se viste de seda
en la tarde naranja
El mar en su blanca espuma
Se estremece y confunde
Las gaviotas con sus trinos
Se difuminan, se difunden
Y Perla desciende en su carreta
Pareciese que bajara de las nubes

A sus manos
El secreto ha llegado
El viento le soplo a sus oídos
Lo que todos los poetas
Por temor le han negado
Que entre estas sagradas arenas
La Dama de Doradas alas
Y Alquimista de sus Versos
Por fin sus almas etéreas
En círculos concéntricos
Eternamente funden
Sus poemas etéreos

Se ha ceñido de silencio
Su puñal ha brillado
Ahora brilla mas que el hielo
Es un puñal de fuego y selenio
Sus rizos
Los ha liberado
Los lleva sueltos
Revueltos
Su falda
No ha rasgado
Aun así sus piernas
Al descubierto han quedado
Carlanca en la siniestra
Cinto y maderas en la diestra
Y en su mano
Una sortija de plata
Es la que lleva en la derecha

Camina sigilosa
Con calma y cautela
Pensando en las tantas otras bodas
De las cuales ha sido testigo ella
Por ser la mujer del jefe
De la colonia de gitanos
Donde noche a noche
baila sobre las mesas

En su corazón
ha puesto su mano
En su alma tatuada
lleva una sorpresa
Todos saben como la saben
Que es gitana coqueta si
Pero muy verdadera y certera

Al casorio se ha colado
Se ha sentada sola
En una esquina
Conspicua y quimérica
Observa a lo lejos
Lo bella que se ve ella
Sonríe a sus adentros
Quisiera bajarle una estrella
No tiene regalo en mano
Quizás entonces a cambio
Baile en su honor una tarantela

Mira a todos lados
Como en busca de su próxima presa
Divisando al lado de ella
La de las Doradas alas Dama
Al de los versos El Alquimista
Felizmente casado
Con la hermosa gacela
Observa como el admira
La bondad y beldad de su doncella
Siente entre los aires
El aroma del amor eterno
Que los consume y eleva
Esto le llena de emoción
Su lozano pecho
Luciérnagas de pasión
Se han encendido en sus fuegos
Siente tanta devoción
Que se olvido que entro en secreto

Se ha parado de su sitio
Camina entre todos
Todos la han descubierto
Han ahogado sus suspiros
Tiemblan de angustia
Cayendo casi en la locura
Temen que la bendita maldita
Cometa una de sus alevosías

De frente al fin
Ante la pareja
Sintiendose desnuda
Frágil y descubierta
Saca de su dedo la argolla de plata
Tomando la mano de la hermosa dama
Coloca la misma y un beso le planta

"Tu, Dama
La de las doradas Alas
Sin permiso hasta ti he llegado
Todos me lo tenían escondido
Hasta hoy me lo habían negado
Pero esta gitana
Nada se le tiene vedado"

"Hoy, es tu día anhelado
Hoy por fin con el te marchas
Por fin para siempre se han casado
Veo en tu esencia
Mas que amor por el
Es mas allá de una entrega sagrada
Esto el alma me conmueve
Aunque yo de estos votos
Me esconda entre las luces"

"Segura estoy
Como de mi muerte
Que lealtad, devoción
Admiración, honor
Respeto e incondicion
Por el Alquimista de versos
Ante toda tu colonia juraste
Pero también se
como de mi muerte estoy
Que esto no ha sido un simple voto
Se que lo vivirás eternamente
Porque por el te desvives
Y estremeces"

"Esta que pongo en tu mano
Guardala como un pacto entrambas
No como un regalo
No como un simple entre los demás presentes
Hoy ante todos estos poetas
Amantes de tus versos y tus manos
Te juro en sangre
Apartarme de tu sagrado
Pongo una marca en su frente como vedado
Se lo que dicen de mi
Lo que esconden los tragaluces
Pero algo grande voy a dar a relucir
No es tan cierto lo que parece
Son los rumores del desierto
Y esos hoy han muerto"

"Tu
De mis versos Alquimista
Te conozco los entuertos
Eres poeta de quimeras
Versador de amores eternos
Una musa solo tienes
Una mujer solo te posee
Esa es esta dama bendita
Con la que hoy has unido tus lineas"

"Cuidala
Mas que tu alma misma
Respetala
Como a virgen digna
Defiendela
Con espada de diamantina
Honrala
Para siempre y de por vida"

"Como a ella en sangre le jure
Abro mi mano otra vez
De ti me alejare felizmente cantando
Mas ante todos
Contigo haré otro pacto
Sabrás por siempre mis historias
Te mantendré al tanto de todo cuanto haga
Pues prometo por ti escribir mis memorias
Haré de ellas unas páginas moradas"

"Y a ustedes
Los que hasta hoy me habían maljuzgado
Pueden estar tranquilos
Pues he hecho un juramento gitano
He abierto mi mano
He derramado mi sangre en el pacto
Soy gitana maldita
No una embustera bendita
Además les diré un secreto
No dejare que en sus versos
Lo cuente la nostálgica brisa
En esta fiesta hoy
He puesto mis ojos
He marcado mi presa favorita"

Después de la gran sorpresa
La gitanilla perdida
Se acerco a un poeta barbudo
Que estaba sentado a la diestra
Sentandose sin pensar en su falda
Le beso irreverente en la boca
Le entrego para siempre sus piernas



Viento Serena


Lala 2010