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jueves, 12 de julio de 2012
negándose a la paz o la libertad de escribir
Melancolizando
¡Qué costumbre tan pérfida la del poeta la de sumirse por entero en la agonía de la melancólica quimera!
Es como si necesitara abrir surcos violetas en sus venas
como si su vida pendiera de beber de una sucia copa la nostalgia inmensa
Se encierra en su albedrío concéntrico
derribándose al oscuro placer de perecer por perecer
negándose a la paz o la libertad de escribir sobre los sumerios en las nubes
o de cantar por cantar las albricias en los cantábricos albores
Decide enlutar su mirada aun cuando la primavera le ha tocado la guitarra
desviviéndose por sentir dolor en el filo de sus sueños
anhelando con locura tristeza en la piel de su amargura para lograr los mas hermosos y febriles versos
de esos que nacen del mismo centro de un melancólico desenfreno
Muchos no entienden esta enfermiza alevosía
y hay quienes lo juzgan mientras que de loco perdido lo tildan
cuando otros le definen como manipulador altruista
pues dicen que adquiere lo que desea pero nos regala eterna y bella poesía
Oscuro, taciturno, lóbrego
otoñal, avernal, amante del invierno
podría plasmarse primaveral aun cuando de bruma entibie su terciopelo
Fuerte, agónico, visceral
zahareño, racional irracional
suele ser paradójico en su versar
con el fin de alcanzar las estrellas al caminar sobre el lago de azul cristal
Defiende con el alma toda posibilidad de llorar sobre las algas idealizando su tirano despecho
mientras somatiza su celo con el añil color del cielo
t su alma la rescata de sus temores al conjugarlos con sus razias metáforas y su retoricismo histriónico desconcierto
Yace dormitando sobre las aguas espesas de la melancolía inmensa
divaga por las praderas de la penuria haciendo las paces con la penitencia
renunciando a la sonrisa distante de la niebla que cubre la esencia de la musa y su vendimia
muriendo de triste y fría felicidad porque finalmente ha logrado un poema de amor
y amor al amar
Viento Serena
(Lala©2012)
de gardenias negras
Vuelven
Pasan los tiempos
Pasan
Los tiempos pasan dejando en mi piel la fragancia mística del ocaso
alterando mis hormonas
distrayendo la nostalgia de mis letargos
para fracturar la mirada perdida de mi musa elucubrada
la que se ha perdido por las calles de mi embargo quebrantado
Se inundan mis susurros de gardenias negras
tatuando en los arcos de mi brisa
las palabras que evocan mieles y llovizna
dejando a la vera de la aurora traviesa y endrina
la sustancia febril de la quimera que se desplaza conspicuamente
sobre las aguas violáceas de un agónico letargo
Vuelven entonces ellas
cual vaharada de nostalgias plateadas
las libélulas con alma hasta el jardín de mi esperanza
traen en sus alas los recuerdos de mi infancia
y en sus silencios ocultan los espejismos de mis sueños muertos
los llantos y los cuentos rotos
¿Qué mas me queda?
Sólo una cosa me queda
agarrar con firmeza la pluma
y así enfrentar esos fantasmas
derramando sin piedad sus tormentos
mientras escribo una leyenda nueva en mi libreta
y transfundo la tinta de la esperanza en mi moribunda lengua
Viento Serena
(Lala®2011)
domingo, 22 de abril de 2012
mi reina defendió con su vida las costas de mi nostalgia inquieta
Alfil camelo
Fraudulento y usurpador sentir que trataste de engañar las corrientes de mi fluir
queriendo robar la savia altiva de mi quimera
para fragmentar la corriente vívida de mi poema
hoy escupí tu rostro nauseabundo sin temor alguno al mirarme en el espejo y verme intacta en misma hilvanada
sin tapujos ni mirada altanera
ni dobleces en mi vida clandestina
Triste es esa condena que llevas en la joroba encadenada
esa que pesa mas que los pesares de tu inconsistente conciencia
la que aunque no vende su cuerpo prostituye mucho mas que su esencia
apestando mas que la cloaca de tu alma fermentada en la niebla
Hoy vuelvo a mirarme en la liviandad de tu falsa mirada
vuelvo a escrutar las vísceras muertas que esconden la veracidad de tus palabras
regreso a tu guarida en busca de un latir que se no hallaré pues vives en la mortandad de una hipocresía lasciva
en el coagular de las mentiras que le dan vértices a las serpientes que en tu caminar tu sombra inicua con sus lenguas sucias aniquilan
Sin temor ninguno mi reflejo sigue de pie frente al antiguo espejo
intacta y sin tapujos
desnuda y entre mis brisas hilvanada
sin un rastro de altanería en mi mirada
escupo en la cara de tu conciencia claudicada
pues aunque trataste de usurpar mis sentires para destruir el vaivén de mis líneas con tus inmundos alfiles
mi reina defendió con su vida las costas de mi nostalgia inquieta
entregando en mis manos la sangre de la musa que vivirá por siempre en las letras mustias de este poema
Viento Serena
(Lala©2012)
14 de abril de 2012
Fraudulento y usurpador sentir que trataste de engañar las corrientes de mi fluir
queriendo robar la savia altiva de mi quimera
para fragmentar la corriente vívida de mi poema
hoy escupí tu rostro nauseabundo sin temor alguno al mirarme en el espejo y verme intacta en misma hilvanada
sin tapujos ni mirada altanera
ni dobleces en mi vida clandestina
Triste es esa condena que llevas en la joroba encadenada
esa que pesa mas que los pesares de tu inconsistente conciencia
la que aunque no vende su cuerpo prostituye mucho mas que su esencia
apestando mas que la cloaca de tu alma fermentada en la niebla
Hoy vuelvo a mirarme en la liviandad de tu falsa mirada
vuelvo a escrutar las vísceras muertas que esconden la veracidad de tus palabras
regreso a tu guarida en busca de un latir que se no hallaré pues vives en la mortandad de una hipocresía lasciva
en el coagular de las mentiras que le dan vértices a las serpientes que en tu caminar tu sombra inicua con sus lenguas sucias aniquilan
Sin temor ninguno mi reflejo sigue de pie frente al antiguo espejo
intacta y sin tapujos
desnuda y entre mis brisas hilvanada
sin un rastro de altanería en mi mirada
escupo en la cara de tu conciencia claudicada
pues aunque trataste de usurpar mis sentires para destruir el vaivén de mis líneas con tus inmundos alfiles
mi reina defendió con su vida las costas de mi nostalgia inquieta
entregando en mis manos la sangre de la musa que vivirá por siempre en las letras mustias de este poema
Viento Serena
(Lala©2012)
14 de abril de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
¡Que soy hembra bullanguera! Negra y revulera
Odio el ruido que no entiendo
Odio el ruido de este opaco silencio
odio el tintineo de la luz enmudecida de esta odisea
odio el clavicordio mudo y el campanario desnudo en el convento taciturno
Quiero sentir el ruido ensordecedor al son de los arpegios
cantar con los luceros a viva voz el nocturno impío del misterio
que quiero subirme a la mesa sucia de la taberna desierta
y allí con mi voz ronca y almibarada entonar junto al bandoneón las tristes notas de una milonga, un danzón, un seis chorreao, una clásica danza
quizás me atragante el cuello con las grises letras de un bolero
o desangre mis venas
al llorar un tango oscuro, maldito y pérfido
o pierda el sentido con un guaguancó bien sonao y excelso
Odio el sonido de lo que no oigo
el vacío inquietante de un inerte cuerpo frente a un mausoleo
no soporto la quietud imperante en los pasillos de una iglesia muerta en pena
como a morir odio el ensordecimiento de mis huesos que no responden a la serenidad del silencio
¡Que soy hembra bullanguera!
Negra y revulera
que al escuchar un buen repique de los cueros
se me sale por los pies la negritud
por las narices y hasta por el pelo
dejando atrás en mi paso hasta al sonero mas intenso
y puedo también bailar en puntas
como puedo deslizarme con mi cuerpo al son de una salsa, de una tarantella
y hasta me descoso en la sabrosa y frenetica rumba
Y es ue nací entre las cuerdas, los metales y los maderos
crecí subiendo por las líneas y espacios de un pentagrama incierto
alimenté mis venas con negras, redondas, fusas y corcheas
vistiendo mi cuerpo con las telas sucias de las bambalinas eternas
Odio el ruido que no entiendo
el que en un tres por cuatro cree que te ha hecho el amor y no llega ni a barato sexo
el que sin "tiraera" no vende mas que la competencia
ese que a mi amada juventud me la lleva a la demencia
Y es que no me deja de otra
mas que cerrar los ojos y pedirle al dios del tiempo que le reviente el tímpano con un trueno
que le vacíe el cerebro
y le llene su corazón con ritmos con ritmo limpio
y el alma
con letras, poesía y sueños de antaño mezclados con los de ellos
todo eso con olor a nuevo
con sabor y buen solfeo
Viento Serena
(Lala®2012)
Odio el ruido de este opaco silencio
odio el tintineo de la luz enmudecida de esta odisea
odio el clavicordio mudo y el campanario desnudo en el convento taciturno
Quiero sentir el ruido ensordecedor al son de los arpegios
cantar con los luceros a viva voz el nocturno impío del misterio
que quiero subirme a la mesa sucia de la taberna desierta
y allí con mi voz ronca y almibarada entonar junto al bandoneón las tristes notas de una milonga, un danzón, un seis chorreao, una clásica danza
quizás me atragante el cuello con las grises letras de un bolero
o desangre mis venas
al llorar un tango oscuro, maldito y pérfido
o pierda el sentido con un guaguancó bien sonao y excelso
Odio el sonido de lo que no oigo
el vacío inquietante de un inerte cuerpo frente a un mausoleo
no soporto la quietud imperante en los pasillos de una iglesia muerta en pena
como a morir odio el ensordecimiento de mis huesos que no responden a la serenidad del silencio
¡Que soy hembra bullanguera!
Negra y revulera
que al escuchar un buen repique de los cueros
se me sale por los pies la negritud
por las narices y hasta por el pelo
dejando atrás en mi paso hasta al sonero mas intenso
y puedo también bailar en puntas
como puedo deslizarme con mi cuerpo al son de una salsa, de una tarantella
y hasta me descoso en la sabrosa y frenetica rumba
Y es ue nací entre las cuerdas, los metales y los maderos
crecí subiendo por las líneas y espacios de un pentagrama incierto
alimenté mis venas con negras, redondas, fusas y corcheas
vistiendo mi cuerpo con las telas sucias de las bambalinas eternas
Odio el ruido que no entiendo
el que en un tres por cuatro cree que te ha hecho el amor y no llega ni a barato sexo
el que sin "tiraera" no vende mas que la competencia
ese que a mi amada juventud me la lleva a la demencia
Y es que no me deja de otra
mas que cerrar los ojos y pedirle al dios del tiempo que le reviente el tímpano con un trueno
que le vacíe el cerebro
y le llene su corazón con ritmos con ritmo limpio
y el alma
con letras, poesía y sueños de antaño mezclados con los de ellos
todo eso con olor a nuevo
con sabor y buen solfeo
Viento Serena
(Lala®2012)
sábado, 25 de febrero de 2012
Solo yo
Aires de silencio
Hálito de gardenias y rimas entretejidas en la mirada sublime de una ninfa
deja en la caverna húmeda de la soberbia el conato amargo de un fuego sin miedos
ascuas quebrantadas tras el espejismo de un vil quebranto
Airecillo quimérico que se eleva desde las arenas del eneldo y quema la piel amarillenta de un intento
royendo las carnes escuálidas de una musa que se vende en las aceras y por las mañanas
se viste de virginal señora aterciopelada
Ventolera de espasmos que van
arrastrando por el cuero el numen clandestino de un infierno y se alojan entre las galeras y las piedras del emblema
coaccionando los lamentos de mis huesos
mientras abren las piernas de una conciencia sin conciencia
Céfiro dilatado por unos famélicos gemidos de una verdad que oculta su sonrisa bajo la falda de la vieja de la esquina
intentando descubrir en su ombligo los misterios que los arcanos cincelaron en la plata negra de los cuadernos
Tras estas huellas del paso frágil de mis tiempos
luego de la búsqueda intrínseca de quereres, nostalgias y placeres
después de hurgar en el afluente azul de los versos febriles que se diluyen en mis amaneceres
queda intacta una mujer que sufre de inercia entre las algas
que se pierde en la bajura intensa del amalgama de orgasmos de amor que la tienen en libertad a un cuerpo encadenada
queda ella, suprema y tierna
ella, que a la vez soy yo
simplemente yo
Solo yo
y mi odisea derramada en las líneas de esta libreta vacía
que gota a gota con los gritos de mis silencios se llena
Viento Serena
(Lala®2011)
Hálito de gardenias y rimas entretejidas en la mirada sublime de una ninfa
deja en la caverna húmeda de la soberbia el conato amargo de un fuego sin miedos
ascuas quebrantadas tras el espejismo de un vil quebranto
Airecillo quimérico que se eleva desde las arenas del eneldo y quema la piel amarillenta de un intento
royendo las carnes escuálidas de una musa que se vende en las aceras y por las mañanas
se viste de virginal señora aterciopelada
Ventolera de espasmos que van
arrastrando por el cuero el numen clandestino de un infierno y se alojan entre las galeras y las piedras del emblema
coaccionando los lamentos de mis huesos
mientras abren las piernas de una conciencia sin conciencia
Céfiro dilatado por unos famélicos gemidos de una verdad que oculta su sonrisa bajo la falda de la vieja de la esquina
intentando descubrir en su ombligo los misterios que los arcanos cincelaron en la plata negra de los cuadernos
Tras estas huellas del paso frágil de mis tiempos
luego de la búsqueda intrínseca de quereres, nostalgias y placeres
después de hurgar en el afluente azul de los versos febriles que se diluyen en mis amaneceres
queda intacta una mujer que sufre de inercia entre las algas
que se pierde en la bajura intensa del amalgama de orgasmos de amor que la tienen en libertad a un cuerpo encadenada
queda ella, suprema y tierna
ella, que a la vez soy yo
simplemente yo
Solo yo
y mi odisea derramada en las líneas de esta libreta vacía
que gota a gota con los gritos de mis silencios se llena
Viento Serena
(Lala®2011)
miércoles, 9 de febrero de 2011
A mi no me canten odas
Sin métrica, sin rima
No tengo que definirme
En términos de tiempo o destiempo
Ni mucho menos despilfarrarme
Sobre las matrices de mis versos
Tampoco necesito separar mis pieles
Para desnudar mi poesía en el viento
Menos aun rendir con sabia hipocresía
A algún utópico mártir desechada pleitesía
De envergadura es lo que ocurre en los lares de este averno
Falsas verdades enmascaradas con palabras biseladas
Costumbres rastreras son las que destilan de las grises páginas
Cúmulo de orgullos enfrían este infierno taciturno
Desvirtuado hemos de las rimas los objetivos de los concertos
Dando apariencia de prismas a los fantasmas del destierro
Altares hemos forjado a los dioses inconversos
Alimentando el bestialismo de los egos con las nostalgias de nuestros versos
¿Qué es poesía?
¿Que es la vida?
Definamos las mismas
A merced de la verdad fantástica
De la ironía sin tranvía
Vestimos la desnudez del cuerpo
Por falso pudor insincero
Por temor al que dirá el mudo universo
Flagelando las tiernas miradas de las calandrias
Con espejismos agonizantes del oscuro hueco del invierno
Siento tristeza de la tragedia que envuelven los poetastros del momento
Pues andan en busca de gloria y vanagloria
Haciendo alardes escondidos
Tras sus adverbios maestros y siniestros
Se nos olvida los motivos sinceros de escribir nuestras quiméricas rimas
Crear belleza sobre la espuma de la nada
Realzando las musas desnudas
Las cuestiones francas de la vida
A mi no me canten odas
No me levanten coplas
Ni me pinten versos en los dedos
Olvídense de mi vista
Escribo pues es la esencia de mis días
Sólo seré lo que seré hasta ahora
Una simple rapsoda inconclusa
Escondida entre sus sonetos, décimas y cuartillas
Pues prefiero extraviarme entre las olas
A ser difuminada tras el orgullo del decreto
O impregnada entre las paredes sucias
De la cárcel agónica del egótico ego
Viento Serena
(Lala©2011)
viernes, 28 de enero de 2011
Apologia de las Magdalenas
Las Magdalenas
Injusticias nos rodean
Sombras traidoras que tratan de esconder nuestras letras
Son los buitres que quieren alimentarse de nuestras venas
Mascarás malditas,
Se debilitan ante las rameras de nuestra soledad,
Se flagelan en la música de nuestros versos,
Arropándose en el arlequín de la moral
Beben del cáliz de la lujuria ajena
Atragantándose como salvajes de los sueños inmortales
Ocultando tras un velo sagrario de sortilegios
Las raíces mortecinas de sus deseos malditos
Aun más que carnales que nuestros panales
Sueños sedientos de intensidad,
Corazones llenos de venas de éter sin sangre,
Nostalgias sin sazón, sin temor,
Orquídeas sin matiz, la luz de sol se oscurece
Ante el polen de los pétalos marchitos de su Ser
Fantasmas tras las huellas de nuestra esfera
Titubean frente a la fuerza con la golpean nuestras cadenas
Quieren desnudar nuestro cuerpo sin haber conquistado el pecho
Cantándose como señores y dueños
De nuestras razones y tierras
Y cuando levantamos nuestro rostro sincero
Aun con pasados al descubierto
Nos juzgan ante el Parnaso
Nos apedrean cual bendita Magdalena
Envueltos en corazas, carentes de valor,
Seres infértiles des alquimia de amor y pasión,
Maniquíes de ornato, del pasillo de la desolación.
Musas sin nacer germinando su desaparición.
Nieblas sin ocaso, Noches sin Estrellas...
Pobres tuertos que no miran sino al oscuro agujero
Temerosos de ser descubiertos
Haciendo públicos sus pensamientos de estiércol
Sus reales propósitos con nuestro cuerpo
Hoy
Estas dos poetizas de la Madre Tierra
Han cantado su apología
Han versado las hieles que amargaban sus letras
Y antes ustedes los dioses en juzgado
Nos declaramos culpables de ser mujeres plenas
Honestas, veredes y sin fronteras
Lapiden nuestra vertiente
Quémennos en la cruenta hoguera
Antes que prohibirnos derramarnos en nuestros poemas
Grito de libertad por:
Viento Serena
Y
Abigahil Ángeles Silva
Viento Serena
(Lala©2011)
lunes, 24 de enero de 2011
Soy una privilegiada madre taina que quiere hacer un cambio en su patria
Madre Taina
Con una taza de café recién colao', estaba ojeando las páginas del único periódico que se publicó hoy. Entre noticias viejas y mal olientes, anuncios, clasificados, esquelas, sociales y uno que otro artículo que valía la pena, encontré uno que me movió la vena. "El privilegio de dar a luz al pueblo taíno". Ensayo escrito por el compatriota Osvaldo García Goyco, para las páginas de El Nuevo Día. Si alguno de ustedes gusta de leerlo, no se detengan sé muy bien que sus palabras quedarán perennes en su memoria.
No es mi interés hacer una reseña del mismo, tampoco quiero analizarlo, pues es bien sencillo y explícito. Pero antes de dar lo que mi alma necesita cantar me es necesario que les hable un poco sobre él, ayudando así a aquellos que no lo van a leer.
En este maravilloso y corto ensayo histórico, Osvaldo magistralmente muestra la identidad de lo que representaba la imagen materna para nuestro indio taíno. Todos sabemos, espero yo como puertorriqueña que tú lo sepas, que venimos de una cultural totalmente matriarcal. Si no lo sabías hasta ahora, toma nota de esto, porque así podrás comprender mejor porque tu madre es tan recia, sobre protectora y asertiva.
García Goyco hace referencia de las Cartas Indigenistas escritas por Fray Bartolomé de las Casas (1495-1498) y Pedro Mártir (1525). Ambos, en sus escritos coincidían con la imagen más hermosa que hasta hoy había leído acerca de una madre, nuestra madre taína.
Como antes mencioné, nuestra cultura fue y sigue siendo matriarcal. Antes, la figura de la mujer era respetada a lo sumo, se le trataba con dignidad. Había muchas taínas que sobresalían, como es de esperarse. ¿Cuántos conocemos la historia de Anacaona? Esos son otros veinte pesos. Otro día les prometo hablarles acerca de esta hidalga mujer y cacica taína.
Vamos a ver que escribieron, percibieron estos dos "cristianizantes y/o colonizadores, (yo de mi parte les llamo asesinos de mi raza), acerca de la imagen de la madre taína.
Primero, se dieron cuenta que para en arahuaco (taínos), la madre era cinco entidades diferentes en una. ¡Poderosa verdad! En una sola mujer la fuerza vital de cinco fuerzas universales diferentes, la Diosa Madre.
La primera, en el idioma arahuaco es Atabeira. Etimología de Atabeira: "ataba", madre; "beira"', manantial. Madre de los manantiales, la madre de todo lo que tiene vida, de los orígenes de lo creado. Dadora de vida, de ella nace todo lo que nos rodea.
La Caguana, mi predilecta. En mi casa podrán encontrar varias de ellas, es una fascinación que no les puedo explicar. Esta representa la abuela ancestral. Su imagen es la combinación de dos animales, un anfibio la rana y un reptil, la tortuga. Ambos ovíparos, se reproducen por huevos, por grandes cantidades de huevos. Ambos animales son muy fértiles, muy fecundos. Esta es la madre que representa la fertilidad, La Caguana es la madre fecunda.
Guacaparita, es otra de las entidades que reconocieron y Goyco presenta. (Quiero volver a estipular que mi intención no es reseñar ni analizar, pero es necesario que tengas la información completa para cuando yo comience a cantar.) Veamos la raíz de este nombre, esta hace que se me ericen los vellos. "Guacarra" significa cueva y "apito" principio y fin. Por ende el significado es Cueva del Principio y el Fin. En otras palabras y cito textualmente a García Goyco:"... la vagina cósmica de la madre tierra, que da origen a los seres de la creación y recibe en su seno a sis difuntos." Conocemos de nuestra historia, que nuestros indios tenían por costumbre enterrar a sus muertos en posición fetal, para que Guacaparita los acogiera de nuevo en su seno. Una boricua bragá nunca deja desamparados a sus hijos, aún en la muerte con ellos están. Este punto lo explico más adelante.
En este punto, encontramos a dos madres trabajando en conjunto. Guayina, quien se llevó a todas las taínas a la Isla de Amazonas, gobernada por Martitinó. Los taínos quedaron sin sus mujeres y su mundo se le hizo agua y sal.
Los niños lloraban sin cesar, tanto lloraron porque nadie los acurrucaba, que se convirtieron en ranas y coquíes. Este suceso en nuestra mitología taína, es el que le da inicio a la primavera de nuestra patria. ¡No son fantásticas y hermosas nuestras raíces! Nuestra mitología no tiene nada que envidiarle a las otras.
Redondeando con De las Casas, Mártir y García Goyco, los hombres desesperados sin sus mujeres, encontraron cuatro animales sin sexo que se deslizaban entre las ramas. Con la ayuda de los caracoles, (Esto es una revelación extraordinaria, ya que tenemos pensado que esto de los caracoles nos llega desde África, pero no ya los taínos los usaban en sus ceremonia místicas.) capturaron estos animales creando nuevas taínas aún más poderosas y aguerridas que las primeras.
La historia es más larga, intensa, preciosa, por lo que te invito a que la busques y te informes acerca de tus raíces. Buscando tus raíces encontrarás tu identidad.
Ahora va mi canción a la madre taína.
La mujer, la madre taína, hoy día sigue siendo la misma. Es esa madre creadora de vida, es manantial que refresca su hogar y que mantiene la mecha encendida. Es el origen de todo en su casa. Sin ella nada existiría. Es esa roca fuerte que sostiene las paredes de su bohío.
Mujer fértil y fecunda, no solamente en el ámbito natural del parir. Es fértil en ideas, fecunda en sabiduría. De la nada saca un todo para poder mantener en pie a su familia. Esa es la Caguana, esa es la que está en mi viva. Cuantas madres solteras y no solteras han tenido que usar sus habilidades, inteligencia, sabiduría para poder producir en pro de su familia? Somos quienes defendemos con uñas y dientes lo que nos pertenece y llevamos el sustento para mantenerlos con vida.
"La vagina cósmica", me fascina esta metáfora, pero más me enciende las venas lo que significa. Nosotras vamos más allá de la vida por nuestros hijos. Somos capaces de dar nuestra sangre por mantenerlos vivos. Es así que los acogemos más allá de la muerte, cuando estamos dispuestas a sacrificarlo todo por ellos. Nosotras nunca los desamparamos, no importa qué ni dónde ellos estén parados. Ellos siempre irán por encima de nuestros sueños, somos capaces de renunciar a estos, los sueños, por un momento, para que nuestros hijos puedan realizar los de ellos. Eso mismo hacemos por nuestros hombres, sin quejarnos por un momento.
Esto está perfecto! Aquí es que me desbordo como mujer boricua, como taína. Que importante somos no sólo para nuestros hijos, sino también para nuestros hombres. "Ayuda idónea he creado para ti." Ellos no pueden subsistir sin nuestra presencia, sin embargo, a través de la historia, hemos demostrado que tenemos madera para realizarnos como mujer en cualquier ámbito, sin necesidad de ellos, en nuestra soledad. No los estoy menospreciando no, pero esto es parte de nuestra idiosincrasia, de nuestra historia como patria.
En una cultura matriarcal, la madre es la que cría, enseña, cuida, guía, crea, sustenta. La india taína era la que trabajaba la tierra, quien cosechaba, la que cocinaba, la que cazaba, la que pescaba, se hacía cargo de los hijos y además en momentos de guerra, acompañaba sin temor a su hombre con el arco, la flecha y la macana. Mientras, el indio taíno, se quedaba en batey "legislando" o se acostaba en la jamaca a pasar "los sueños que los dioses le regalaban a través de la cohoba". Cualquier parecido a nuestra realidad actual es puramente una coincidencia.
Voy a sacarles el guante de la cara a mis amados hombres. Madres, nosotras somos responsables de crear en nuestros varones y hembras una raza nueva taína, sin olvidar por supuesto nuestras bellas raíces. Hombres que se responsabilicen de sus roles y respeten nuestra posición como mujeres creadoras y forjadoras de patria. Dejemos de estar creando y criando machos, vamos a enseñarlos a ser hombres de verdad. Vamos a seguir fomentando que nuestras hijas sean líderes, pero que a la vez sepan apoyar y valorar a sus hombres. Que al momento de callar, escuchar y actuar, sepan respetar la posición del hombre en el hogar.
Te preguntarás: De donde sale un hombre de verdad? Respira profundo, párate frente al espejo. Ves esa figura frágil, estilizada, bella y única, ahí se esconde lo que se supone que sea la imagen de un verdadero hombre. No me malinterpretes, no chilles sin antes terminar de escuchar mi canción. Somos mujeres, muy mujeres, pero adentro, por introyección, porque corre en nuestro ADN, tenemos los cojones de un hombre.
Seguimos siendo sin duda alguna, la mujer, la madre taína.
Viento Serena
(Lala©2011)
viernes, 21 de enero de 2011
No la lloren, no la destierren, no la endiosen Incineren su cuerpo versado
Epitafio de Niebla
He regresado fantasma
Convertida en densa niebla
Para percatarme que la noche
Se ha adueñado de mis febriles quimeras
He despertado del desconcierto
Camino desnuda y descalza
De neblina cubro mi bruma
Calzando mis pies con plumas de garza
Deslizo el alma de mi esencia
Por las agónicas cataratas de su fragancia
Consiste entonces en seguir dormida
Para que la oscuridad espesa que me alumbra
Se disipe entre las espinas
Donde habitan las orugas
Dando vida al olvido
Que arrastrará los recuerdos de mi hastío
He vestido de desierto
Las paredes de mis latidos
Deseando sean luego desvestidas
Por las manos que conocen el vibrar de mis gemidos
Para que en el frío muro de los tiempos
Escriban mi epitafio
Cincelen este sentimiento insano y mío
"Yació escondida en las piedras
Trasmutada en densa niebla
Con su vestido desértico y siniestro
Aunque desnuda
Llevaba el alma por dentro
Supo gemir sus latidos en el tiempo
Entregó sin angustia la humedad de su sigilo
Al poeta que le fue como amante fiel
Y seguro nido
Pereció serena, quieta, tranquila
Conspicua en la sombra de la vida
Satisfecha y completa
Pues hizo como quiso y predijo
En sus lúdicos y tortuosos días
No la lloren, no la destierren, no la endiosen
Incineren su cuerpo versado
Asperjando sus erotizadas cenizas
Sobre la vertiente madre del río de sus brisas
Finalmente
Recuerden
Que sólo fue entre ustedes
La raya fantasmal en el jardín de los poetas
Ustedes fueron el sueño de sus voces"
Viento Serena
(Lala©2011)
miércoles, 19 de enero de 2011
Sentada sobre el fragmento sobre el cual descalza anduve caminando en busca de los versos convexales que humedecen la cavidad de mi nostalgia

Fragmento
Maleable como el hierro en mis manos
Soluble cual sal amarga en mis peldaños
Tenue como la aurora que vislumbra mis magnolias
Frágil tal la gaviota que anida en las lineas de mi oda
Así está mi musa
En fragmentos muertos y realengos
Tratando de salir sobria de la escaramuza
Arrancando la hiedra de las paredes mohosas de su tormento
Piezas de un rompecabezas
Que no tiene piernas
Tampoco posee cabeza
Son las partes enteras de un completo
Que se define en los fragmentos del compendio
No me esfuerzo en rehacer
La imagen rota en el espejo
Sólo trato de comprender
Cómo coexiste ella en mis secretos
Yerma amarga dubitativa cuita
Enraízas mis quimeras
Despedazas mis vendimias
Realzando entonces el sabor salobre de mi vino
Encubriendo los secretos
En el hueco húmedo de tu olvido
Trascendental es este sentimiento perpetuo
Deja rastros de locura
Sobre la mesa de mi penumbra
Contando pues me encuentro los fragmentos
Remembrando los pasados inconversos
Mientras deambulo descalza
Sobre los pedazos del fragmento
Viento Serena
(Lala©2011)
martes, 11 de enero de 2011
Asi me siento

Así me siento
El sol se ha encargado
De amanecerme de nuevo
Mi cuerpo ha calmado
Ha aliviado mis huesos
Aunque no puedo mentir
Los dolores son fieles extranjeros
No han podido acorralarme
Los siento
Mas poseerme no les dejo
Hoy he visto la luz
Aunque las nubes danzando en el cielo estuvieron
Las gaviotas anidaban en mis rizos
Pues los llevaba sueltos y revueltos
No necesité de Alcyone
A Aríagelle le he robado los velos
Y a Perla
La he dejado tranquila
Ella me ha soltado las trenzas
Me regaló un puñal amatista con perlas
No puedo olvidar a la mulata Adabella
Esa me ha compuesto una nana
En esa lengua tan sonora y coqueta
Por cierto Niebla
Decidió esconder sus cadenas
Obsequiándome unas nubes con olor a canela
Ella, mi Nostalgia anhelada
Se ha encargado de llenarme el cuarto de margaritas y azucenas
Esta madrugada
Encendí unas cuantas velas de gardenia
Tome un té de yerbabuena, almendras y canela
Leí unos cuantos poemas
Me duché con gelatina de cacao y avena
Vestí una falda larga
De esas que son a media pierna
Cubrí mi torso con negra sayuela
Calcé mis sandalias de cuero
Adorné como siempre mis piernas
Dejé mis rizos sueltos
Para que el viento los poseyera
Siento que soy dueña de los alisios
Que soy de las musas la materia
De los dioses me siento la princesa
Y en sus brazos
La reina de sus tierras
Hoy convocar quiero a mis rimas sinceras
Una oda quiero plasmar
Sobre la arena que me sirve de escalera
Frente al mar azul quiero cantar
La melodía más sublime
Me creo también sirena
En medio del verde
Caminando sobre estas rocas
Dejo que la brisa me bese
Quiero escribir un poema
Viento Serena
(Lala©2010)
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Sin fronteras

Sin fronteras
Nací mujer
No porque tenga vagina
En mi entrepiernas
Sino porque dentro de mis caricias
Hay una semilla que me determina
Hembra
Tengo en mi pecho tatuado un cuerpo
Que grita sin suspensos
Los dolores de parto de mis ancestros
Es germen de la tierra
La esencia de mi conciencia
Matriz abierta
Para ser fecunda y certera
Unos senos no me hacen hembra
Me hace Varona lo que pienso
Siento y me acrecenta
Es llevar mi rostro siempre en alto
Pues tengo mi corazón comprometido
He escrito el pacto en el ocaso
Mi alma la defiendo del hastío
No le temo más
A los recuerdos de mi olvido
Tengo ovarios
Varios
Con los que cada vez
Que mi cuerpo se acuerda
Fluyen de mis riberas
Las vertientes de mis quimeras
Pero esto
Tampoco determinar mi ser
Soy mujer, Varona
Soy hembra
Porque se y puedo llorar
Cuando nadie me considera
Puedo abrir un surco en la tierra
Para defender del averno
Mi cimiente eterna
No le temo al trabajo
Cuido las raíces de mi esencia
Madre de la Patria
Aunque esta este perdiendo su decencia
Soy capaz de levantar a su alrededor un cerco
Para evitar que se siga hundiendo en el estiércol
A mi hombre entrego hasta mis piernas
El que se ha ganado mis suspiros los latidos
Y trabaja erguido en las praderas de mi niebla
Por mis hijos soy cruenta fiera
Pudiese asesinar el frío sin vacilo
Sin que me quede cargo de conciencia
Soy amiga
Hermana, hija, nieta
Sobrina, nuera
Soy quimera
Una mujer con su estandarte bien puesto
Una que no vende las membranas de su esencia
Tengo vagina entre mis piernas
Dos senos cincelados en mi pecho
Unos ovarios varios
Que se derraman en mis cavernas
Una matriz fecunda, fértil y certera
Pero mucho más que eso poseo en mis adentros
Tengo un alma
Que grita a los cuatro vientos
¡Soy mujer con raíz y sin fronteras!
Viento Serena
(Lala©2010)
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Y me llaman...
Poetisa
Sale de la materia prima
Que transfigura la penumbra
Donde es diosa entre las Diosas del impúdico Olimpo
Mortal e indeleble
Vulnerable e irreverente
Dulce, amarga, salada
E inconsecuente
Dueña de la voz que le conjura sus angustias
Participante absoluta de los hechizos mudos
Sortilegios desilusionados de la Luna
Tararea canciones solitarias
Que comienza y no acaba
Son de ella
Para ella
Solamente de ella
Los encierra en el vuelo de sus estrellas
Que no importando el cansancio al rimarlas
Sean escritas en sonetos
Cuartillas o sean libertarias líneas
Verdes o amarillas
Pues son para adornar sus nostálgicas pestañas
Para perfumar los pasos de la esencia pura
De su alma cristalizada
Asonantes y consonantes son sus versos
Decidida a ver más allá de sus manos
Escuchar los lamentos de los ajenos extraños
Alimentar su libido con las pasiones ajenas
De sus fantasma y los espantajos
De las mandrágoras y benditas rameras
Nostalgiando unas lejanas ausencias
Que le compran la cara de la conciencia
Bifurcando entre sus membranas
Juicios de existente demencia malsana
Buscando en los vacíos de un corazón cerrado
Impenetrable
Clausurado por el otoñal averno
Infiernos de ginebra y golpes siniestros
Martirizados por los vahos del universo ingrato
Llorando se divierte
Mientras mira al gélido sol de la muerte
Cuando se divide en pedazos concéntricos
Metaforizando sus errores pasados perfectos
Vive
Vive muriendo desde adentro
Desde el mismo núcleo del centro de su pecho
Con su congestión de verbos adverbiados
A veces mal conjugados
Con los que defiende frente a su espejo
Los pensamientos volátiles y fugaces
Que se adueñan de sus sueños
Hace trozos de su carne sobre la estéril madeja
Un cuerpo
Desnudo
Casi muerto
Desvanecido en los sigilos de un olvido
Donde se confunde entre el éter de la mirada
Y la mirada narcotizada
Con algas de quiméricas fragancias
En las nubes vectorizadas
Cuando se desviste de la desnudez de su ser
Gritando a voces huecas
Las vertientes que inundan las palabras que asfixian
Estrangulan
Pulverizan
Aniquilando al fin
La matriz de sus imágenes selectas
Poetisa
Y me llaman rapsoda
Se atreven a ser nudos en mis faldas
Beatificando mis manos hechas trizas
Sin embrago soy la cellisca fría que a ellas acaricia
Más en verdad verede y real
Sólo soy un estigma entre las consignas
Una raya en la grama de ellas
Las reales brisas de mis sonrisas
Despechada por los desterrados
Irreverente ante los inmundos juzgados
Con fiebre entre mis húmedos huecos
Con dolor por el irrespeto de mis huesos
Con el odio por el amor que se siente por los versos
Con aire de veneno en los pulmones de mis silencios
Con sinónimos para mis antónimos
Con adjetivos que van cuesta arriba
Mientras mis predicados
Van de bruces por mis colinas
Seduciendo a los lejos
Muy cerca
Las letras de mis poemas
Versos que escribo sin conciencia
Sin juicio alguno
Los plasmo en mis sienes
Los conjugo en el espacio azul
En los papeles de mi insolencia
Siniestra e inconversa
Me derramo sinvergüenza en las letras
Brujería que trastorna mi Luna
Consecuente inconsecuencia
Que a mi esencia vulnera
Voces que cicatrizan mis angustias
Mortal semidiosa endiosada por Zeus
Exaltada entre los fatuos arcanos del lúdico Olimpo
Trastocas con tu perfume amargo
La materia prima que te valida
Eres esa idílica poeta
Que con sus poemas de fuego
A los mundanos esclaviza
Viento Serena
(Lala©2010)
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